Fichas de Datos de Seguridad (FDS) en Argentina: requisitos, normativa y cumplimiento

Las Fichas de Datos de Seguridad (FDS) son una herramienta fundamental para comunicar los peligros de las sustancias y mezclas químicas y proporcionar a las empresas y a los trabajadores la información necesaria para utilizarlas de forma segura.

En Argentina, los requisitos aplicables a las FDS están estrechamente vinculados con la implementación del Sistema Globalmente Armonizado de Clasificación y Etiquetado de Productos Químicos (SGA/GHS) en el ámbito laboral. La Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) aprobó su implementación mediante la Resolución SRT 801/2015, estableciendo un marco armonizado para la clasificación, el etiquetado y la comunicación de los peligros de los productos químicos.

El SGA establece criterios comunes para identificar los peligros físicos, para la salud y para el medio ambiente y determina los elementos que deben utilizarse para comunicar esa información. Entre ellos se encuentran las etiquetas y las Fichas de Datos de Seguridad. La propia SRT señala que el uso del SGA es obligatorio en el ámbito del trabajo y que las FDS deben estar disponibles de forma estandarizada y en español.

Para fabricantes, importadores, distribuidores y empresas que utilizan productos químicos en sus actividades, el cumplimiento no consiste únicamente en disponer de una FDS. Es necesario asegurarse de que la información sobre peligros, composición, medidas de prevención y respuesta ante emergencias sea coherente con la clasificación del producto y esté disponible para las personas que necesitan utilizarla.

Además, las empresas que comercializan los mismos productos en diferentes países deben tener en cuenta que una FDS elaborada para Argentina no necesariamente puede utilizarse sin modificaciones en otros mercados. Aunque el SGA proporciona una base internacional común, cada jurisdicción puede establecer requisitos específicos sobre la comunicación de peligros, el idioma y la información nacional.

En la práctica, una FDS argentina combina el SGA con normas, listas y criterios nacionales de distintos organismos que cambian con el tiempo. Elaborarlas y mantenerlas al día a mano, producto por producto, es cada vez más difícil.

En esta guía encontrará:

  • La normativa que regula las Fichas de Datos de Seguridad en Argentina.
  • El papel del SGA/GHS en la comunicación de peligros.
  • Cuándo debe estar disponible una FDS.
  • Qué vuelve compleja una FDS en Argentina, sección por sección.
  • La estructura y las 16 secciones de la FDS.
  • Las obligaciones de fabricantes, importadores, distribuidores y empleadores.
  • Las principales diferencias entre Argentina y otros mercados.
  • Los cambios regulatorios que deben tenerse en cuenta.
  • Los errores más frecuentes en la gestión de FDS.
  • Un autodiagnóstico para evaluar su gestión actual de FDS.
  • Buenas prácticas para mantener las FDS actualizadas y conformes.

AspectoRequisito en Argentina
Sistema de comunicación de peligrosSistema Globalmente Armonizado de Clasificación y Etiquetado de Productos Químicos (SGA/GHS).
Edición del SGA5.ª edición revisada (2013) en el ámbito laboral; Revisión 9 en fitosanitarios (Res. SENASA 458/2025).
Marco principalResolución SRT 801/2015 y sus modificaciones, dentro del marco de higiene y seguridad en el trabajo.
Autoridad principalSuperintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT).
Formato de la FDS16 secciones conforme a la estructura del SGA.
IdiomaCastellano para la comunicación de peligros en el ámbito laboral argentino.
Clasificación y etiquetadoConforme al SGA/GHS implementado en Argentina.
Ámbito de aplicaciónPrincipalmente el ámbito laboral, dentro del sistema argentino de riesgos del trabajo.
¿Debe mantenerse actualizada?La información de la FDS debe reflejar la clasificación y la información disponible sobre los peligros del producto.

Lo más importante

En Argentina, las Fichas de Datos de Seguridad forman parte del sistema de comunicación de peligros establecido mediante la implementación del SGA/GHS en el ámbito laboral. La Resolución SRT 801/2015 aprobó esta implementación y estableció obligaciones relacionadas con el etiquetado, la señalización y la capacitación (artículo 2); la base de la FDS es el artículo 1, que remite los contenidos y la metodología del SGA a la sección «SGA» del sitio de la SRT. La SRT indica además que el SGA contempla el uso de Fichas de Datos de Seguridad estandarizadas y en español.

El marco argentino de comunicación de peligros químicos se basa principalmente en la implementación del Sistema Globalmente Armonizado de Clasificación y Etiquetado de Productos Químicos (SGA/GHS) dentro del ámbito laboral.

La norma central es la Resolución SRT 801/2015, mediante la cual la Superintendencia de Riesgos del Trabajo aprobó la implementación del SGA/GHS en el ámbito laboral argentino. La resolución establece que los empleadores deben aplicar el sistema en las acciones de capacitación, etiquetado y señalización que correspondan en sus establecimientos.

El marco debe interpretarse junto con las modificaciones posteriores de la propia Resolución 801/2015. Entre ellas se encuentra la Resolución SRT 155/2016, que modificó el cronograma de implementación del SGA para sustancias y mezclas.

La propia SRT explica actualmente que el SGA es de uso obligatorio en el ámbito del trabajo y que su implementación comprende una comunicación armonizada de los peligros mediante etiquetas y Fichas de Datos de Seguridad.

La Resolución SRT 801/2015 constituye el punto de partida del marco argentino actual para la aplicación del SGA/GHS en el ámbito laboral.

Su artículo 1 establece la implementación del Sistema Globalmente Armonizado de Clasificación y Etiquetado de Productos Químicos en dicho ámbito. El artículo 2 establece que los empleadores deben aplicar el SGA en las acciones de capacitación, etiquetado y señalización que les correspondan.

La resolución no se limita al etiquetado. El propio texto reconoce que el SGA establece requisitos específicos para la comunicación de peligros mediante etiquetas y fichas de seguridad, de manera que los usuarios de productos químicos dispongan de información suficiente para adoptar medidas preventivas.

La implementación del SGA en Argentina se desarrolló mediante distintas modificaciones de la Resolución 801/2015.

La Resolución SRT 3359/2015 sustituyó inicialmente el artículo relativo al cronograma de implementación, estableciendo fechas diferenciadas para sustancias y mezclas (15 de abril de 2016 para las sustancias y 1 de enero de 2017 para las mezclas). Posteriormente, la Resolución SRT 155/2016 volvió a modificar ese artículo y reemplazó ese esquema por cuatro plazos, según la sustancia o la mezcla figure o no en las Resoluciones SRT 310/2003, 497/2003 y 743/2003:

  • Sustancias listadas en esas resoluciones: desde el 15 de abril de 2016.
  • Mezclas listadas en esas resoluciones: desde el 1 de enero de 2017.
  • Sustancias no listadas: desde el 1 de enero de 2017.
  • Mezclas no listadas: desde el 1 de junio de 2017.

De las tres resoluciones que menciona el cronograma, la 310/2003 fue derogada por la Resolución SRT 844/2017, y la 497/2003, por la Resolución SRT 81/2019, que creó el Sistema de Vigilancia y Control de Sustancias y Agentes Cancerígenos (SVCC). La 743/2003 sigue vigente.

La Resolución SRT 3359/2015 ya no rige: la Resolución SRT 35/2026 declaró que perdió vigencia el 12 de mayo de 2016, al ser reemplazada por la Resolución SRT 155/2016.

Actualmente, el portal de normativa del Ministerio de Justicia publica una versión actualizada de la Resolución 801/2015 que incorpora esas modificaciones.

El SGA proporciona un sistema común para clasificar los peligros de las sustancias y mezclas y comunicar esa información mediante elementos armonizados.

En Argentina, su aplicación afecta especialmente a la comunicación de peligros en el ámbito laboral. Esto incluye la clasificación de los productos, el etiquetado, la señalización, la capacitación y la disponibilidad de Fichas de Datos de Seguridad.

La SRT explica que el objetivo del sistema es unificar los criterios utilizados para identificar los peligros asociados a las sustancias y mezclas y transmitir información confiable para proteger la salud humana y el medio ambiente.

La Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) desempeña un papel central en la implementación del SGA/GHS dentro del ámbito laboral argentino.

La SRT es el organismo que aprobó la implementación del sistema mediante la Resolución 801/2015 y mantiene información específica sobre su aplicación, materiales técnicos, formación y comunicación de peligros.

Entre las funciones relacionadas con el SGA se encuentran:

  • establecer el marco para su implementación en el ámbito laboral
  • proporcionar información técnica y materiales de referencia
  • promover la capacitación relacionada con el sistema
  • establecer criterios para la comunicación de peligros
  • supervisar el cumplimiento de las obligaciones correspondientes dentro del sistema de riesgos del trabajo

La SRT dispone además de una sección específica dedicada al SGA, donde explica su funcionamiento y proporciona materiales relacionados con las Fichas de Datos de Seguridad, los pictogramas y otros elementos de comunicación de peligros.

La Resolución 801/2015 establece obligaciones tanto para los empleadores como para las Aseguradoras de Riesgos del Trabajo (ART).

Los empleadores deben aplicar el SGA en las acciones de capacitación, etiquetado y señalización que correspondan en sus establecimientos. Las ART, por su parte, deben aplicar el sistema en sus acciones de asesoramiento y asistencia técnica y en la supervisión de las acciones de capacitación realizadas por los empleadores.

Por tanto, la gestión de las FDS no debe considerarse únicamente una tarea documental. La información contenida en ellas forma parte del sistema de prevención de riesgos químicos en el lugar de trabajo.

En los productos fitosanitarios, la autoridad es el SENASA.La Resolución SENASA 458/2025 fija la clasificación de los peligros para la salud según la Revisión 9 del SGA (artículo 14) y aplica esos criterios a la etiqueta y a la hoja de datos de seguridad (Anexo III). La Resolución SENASA 373/2026 aprobó después la norma de etiquetado de los fitosanitarios.

Por ejemplo, la FDS de un herbicida elaborada con la 5.ª edición del SGA no sería correcta; para ese producto corresponde la Revisión 9.

El Sistema Globalmente Armonizado de Clasificación y Etiquetado de Productos Químicos (SGA/GHS) es un sistema internacional desarrollado para establecer criterios comunes de clasificación de peligros y mecanismos armonizados de comunicación.

Argentina adoptó el SGA para el ámbito laboral mediante la Resolución SRT 801/2015. La SRT señala expresamente que el sistema contempla una comunicación de peligros basada, entre otros elementos, en el etiquetado y en las Fichas de Datos de Seguridad.

La relación entre la clasificación y la FDS es directa.

La información obtenida durante la evaluación de peligros del producto determina buena parte del contenido de la FDS, especialmente en aspectos como:

  • identificación de los peligros
  • elementos de la etiqueta
  • medidas de primeros auxilios
  • medidas de lucha contra incendios
  • medidas frente a vertidos accidentales
  • controles de exposición
  • información toxicológica
  • información ecotoxicológica
  • información relativa al transporte y la eliminación

Por ello, una FDS no debería elaborarse como un documento independiente de la clasificación del producto. La información debe ser coherente con los criterios de clasificación utilizados para aplicar el SGA.

El objetivo del SGA es que los usuarios puedan interpretar la información sobre los peligros de los productos químicos de forma coherente.

En Argentina, esto significa que la información comunicada mediante la etiqueta debe ser coherente con la información contenida en la FDS y con la clasificación del producto.

La SRT destaca que las FDS proporcionan información más completa que la etiqueta y que sus 16 secciones permiten a los servicios de Higiene y Seguridad, Medicina Laboral y Medio Ambiente desarrollar medidas preventivas y programas de capacitación adaptados a los riesgos existentes.

La documentación técnica publicada por la SRT describe las Fichas de Datos de Seguridad como documentos estructurados en 16 secciones, siguiendo la estructura establecida por el SGA.

Estas secciones cubren, entre otros aspectos:

  1. Identificación del producto.
  2. Identificación del peligro o peligros.
  3. Composición/información sobre los componentes.
  4. Primeros auxilios.
  5. Medidas de lucha contra incendios.
  6. Medidas que deben tomarse en caso de vertido accidental.
  7. Manipulación y almacenamiento.
  8. Controles de exposición/protección personal.
  9. Propiedades físicas y químicas.
  10. Estabilidad y reactividad.
  11. Información toxicológica.
  12. Información ecotoxicológica.
  13. Información relativa a la eliminación de los productos.
  14. Información relativa al transporte.
  15. Información sobre la reglamentación.
  16. Otras informaciones.

Esta estructura permite utilizar la FDS como una fuente de información para diferentes áreas de la empresa y no únicamente como un documento que acompaña al producto químico. La propia SRT destaca su utilidad para los responsables de Higiene y Seguridad, Medio Ambiente, Medicina Laboral y Compras.

En Argentina, la obligación de disponer de información de seguridad sobre los productos químicos debe analizarse dentro del marco de aplicación del SGA en el ámbito laboral.

La Resolución SRT 801/2015 estableció la implementación obligatoria del SGA/GHS en ese ámbito, y la SRT indica expresamente que el sistema comprende la disponibilidad de Fichas de Datos de Seguridad estandarizadas.

Por tanto, las empresas que utilizan productos químicos en el lugar de trabajo deben garantizar que la información necesaria para comunicar sus peligros esté disponible para los destinatarios correspondientes.

El SGA se aplica a la clasificación y comunicación de peligros de sustancias y mezclas químicas dentro del ámbito laboral.

La evaluación debe determinar si el producto presenta peligros físicos, peligros para la salud o peligros para el medio ambiente que deban comunicarse conforme al sistema.

Cuando un producto está sujeto a comunicación de peligros mediante el SGA, la FDS constituye una de las herramientas fundamentales para proporcionar información complementaria a la etiqueta.

La FDS debe estar disponible para las personas que necesitan información sobre los peligros del producto para desarrollar sus actividades de forma segura.

La SRT identifica entre los destinatarios de esta información a los empleadores y trabajadores y, dentro de la organización, a áreas como:

  • Higiene y Seguridad
  • Medicina Laboral
  • Medio Ambiente
  • Compras
  • Recursos Humanos
  • trabajadores que manipulan productos químicos

La FDS permite que estos departamentos adopten medidas preventivas y desarrollen programas de capacitación adecuados a los riesgos de los productos utilizados.

La gestión de las FDS también debe comenzar antes de que el producto llegue al lugar de trabajo.

La documentación técnica de la SRT recomienda que las empresas incorporen como requisito de compra que los productos químicos adquiridos incluyan el etiquetado correspondiente y la Ficha de Datos de Seguridad en castellano. Esta recomendación resulta especialmente relevante para las materias primas y productos químicos adquiridos mediante importaciones.

Por ello, el departamento de Compras debería coordinarse con los responsables de Regulatory Affairs, Higiene y Seguridad y Medio Ambiente para verificar que los productos adquiridos disponen de la documentación necesaria.

La Resolución SRT 801/2015 impone sus obligaciones a los empleadores, incluidos los autoasegurados (artículo 2), y a las ART (artículo 3). No contiene un artículo dirigido específicamente a fabricantes, importadores o distribuidores.

Sin embargo, la nota técnica de la SRT sobre FDS indica que las fichas deben ser preparadas por los fabricantes o proveedores de la sustancia o la mezcla, siguiendo la 5.ª edición revisada del SGA. Para el área de ventas, la SRT recomienda que cada producto que se comercialice tenga disponibles la etiqueta y la FDS, de modo de crear una «cascada de colaboración» a lo largo de la cadena de suministro.

El material de capacitación sobre el SGA califica la entrega de la FDS del proveedor al comprador como muy conveniente, aunque todavía no obligatoria. En la práctica, la exigen el cliente, que la necesita para cumplir sus propias obligaciones como empleador, y su ART.

La información contenida en una FDS debe mantenerse coherente con la clasificación y con los datos disponibles sobre los peligros del producto.

Una modificación en la composición, una nueva información toxicológica, un cambio en la clasificación o una modificación de los requisitos aplicables puede hacer necesaria la revisión de la documentación.

La norma IRAM 41400 da un criterio concreto: la FDS debe revisarse cuando cambia una norma citada en ella, y se sugiere una revisión interna cada dos años, junto con la de la etiqueta según la IRAM 41401.

El reto para las empresas aumenta cuando gestionan numerosos productos, ya que un cambio en una materia prima puede afectar a varias formulaciones y, en consecuencia, a múltiples Fichas de Datos de Seguridad.

Por este motivo, la gestión de FDS debería integrarse con los datos maestros de producto y con los procesos internos de actualización regulatoria.

Las Fichas de Datos de Seguridad utilizadas en Argentina deben proporcionar información suficiente para identificar los peligros de las sustancias y mezclas químicas y establecer las medidas necesarias para su manipulación segura.

El marco argentino se basa en la implementación del Sistema Globalmente Armonizado (SGA/GHS) en el ámbito laboral. Por ello, la información de la FDS debe ser coherente con la clasificación del producto y con los elementos de comunicación de peligros establecidos por el sistema.

Aunque el SGA proporciona una estructura armonizada, las empresas deben prestar atención a los requisitos específicos aplicables en Argentina, especialmente en materia de idioma, identificación del producto, clasificación, información de emergencia y disponibilidad de la documentación para los trabajadores.

Las FDS utilizadas para comunicar los peligros de productos químicos en el ámbito laboral argentino deben estar disponibles en castellano.

Este requisito es especialmente importante para las empresas que importan productos químicos desde otros mercados. Una FDS elaborada originalmente en inglés, portugués u otro idioma no debería utilizarse directamente como documentación destinada a los trabajadores argentinos sin comprobar previamente que la información está disponible en castellano.

Además, la traducción no debería limitarse a convertir el texto de un idioma a otro. Es necesario comprobar que los datos técnicos, la clasificación, las frases de peligro, las medidas preventivas y la información de emergencia siguen siendo coherentes después de la adaptación.

Por ejemplo, una empresa que importa una materia prima desde Brasil puede recibir inicialmente una FDS elaborada conforme a los requisitos brasileños. Antes de utilizarla en Argentina, deberá verificar que la documentación cumple los requisitos aplicables al mercado argentino y que la información necesaria está disponible en castellano.

Las FDS se estructuran en 16 secciones, siguiendo la estructura establecida por el Sistema Globalmente Armonizado (SGA). La información oficial sobre las Fichas de Datos de Seguridad según el SGA publicada por la Superintendencia de Riesgos del Trabajo desarrolla los elementos que deben considerarse en este sistema de comunicación de peligros.

Esta estructura permite presentar de manera organizada la información necesaria para identificar el producto, conocer sus peligros y establecer medidas de prevención y respuesta.

Las 16 secciones son:

  1. Identificación del producto.
  2. Identificación del peligro o peligros.
  3. Composición/información sobre los componentes.
  4. Primeros auxilios.
  5. Medidas de lucha contra incendios.
  6. Medidas que deben tomarse en caso de vertido accidental.
  7. Manipulación y almacenamiento.
  8. Controles de exposición/protección personal.
  9. Propiedades físicas y químicas.
  10. Estabilidad y reactividad.
  11. Información toxicológica.
  12. Información ecotoxicológica.
  13. Información relativa a la eliminación de los productos.
  14. Información relativa al transporte.
  15. Información sobre la reglamentación.
  16. Otras informaciones.

La utilización de una estructura normalizada facilita que los trabajadores y profesionales de diferentes áreas puedan localizar rápidamente la información que necesitan.

Además del SGA, dos normas técnicas del IRAM agregan requisitos formales propios para la FDS y la etiqueta.

La clasificación constituye uno de los elementos fundamentales del sistema de comunicación de peligros.

En Argentina, la clasificación debe realizarse siguiendo los criterios del SGA/GHS aplicables en el ámbito correspondiente.

En el ámbito laboral rige la 5.ª edición revisada del SGA (2013), a la que remite la Resolución SRT 801/2015. En los productos fitosanitarios, la Resolución SENASA 458/2025 exige la Revisión 9.

La 5.ª edición no incluye las categorías incorporadas en ediciones posteriores, como los explosivos insensibilizados o los gases inflamables de categorías 1A y 1B. Por ejemplo, si una FDS brasileña elaborada según la NBR 14725:2023 (basada en la 7.ª edición) clasifica un gas como «gas inflamable, categoría 1A», para Argentina debe reclasificarse.

Además, las indicaciones de peligro (H) y los consejos de prudencia (P) deben usar los textos oficiales en castellano del SGA, que no coinciden con las traducciones europeas del Reglamento CLP. Una FDS traducida a partir del CLP puede tener frases que no coinciden con los textos oficiales.

El resultado de esta clasificación determina buena parte de la información que debe aparecer tanto en la etiqueta como en la FDS.

Entre los elementos que deben mantenerse coherentes se encuentran:

  • clases y categorías de peligro
  • pictogramas
  • palabra de advertencia
  • indicaciones de peligro
  • consejos de prudencia
  • información sobre peligros físicos
  • peligros para la salud
  • peligros para el medio ambiente, cuando corresponda

Una modificación en la clasificación de una sustancia puede tener consecuencias sobre distintas partes de la FDS. Por ejemplo, un cambio en la clasificación toxicológica puede requerir revisar la Sección 2, pero también puede afectar a las medidas de primeros auxilios, controles de exposición e información toxicológica.

Por este motivo, la clasificación no debería gestionarse como un dato aislado, sino como un elemento central de la información regulatoria del producto.

La FDS debe permitir identificar claramente el producto químico al que se refiere.

La información de identificación debe ser coherente con la denominación utilizada en el etiquetado y con los datos empleados por la empresa en sus sistemas internos.

Dependiendo del producto y de la información disponible, esto puede incluir:

  • nombre comercial
  • nombre químico
  • identificadores relevantes
  • usos identificados
  • restricciones de uso
  • información del fabricante o proveedor
  • datos de contacto
  • información para situaciones de emergencia

La coherencia entre la FDS, la etiqueta y los sistemas internos de gestión de productos es especialmente importante para empresas que manejan un elevado número de sustancias y mezclas.

La información sobre la composición debe permitir identificar los componentes relevantes desde el punto de vista de los peligros del producto.

En el caso de mezclas, la evaluación de los componentes puede determinar tanto la clasificación de la mezcla como la información que debe comunicarse en la FDS.

Esto significa que un cambio en una materia prima puede tener consecuencias sobre la FDS del producto terminado.

Por ejemplo, si un formulador modifica la concentración de un componente clasificado como peligroso, puede ser necesario revisar:

  • la clasificación de la mezcla
  • los elementos de etiquetado
  • la Sección 3
  • las medidas de protección
  • la información toxicológica
  • y otras secciones relacionadas

Este tipo de dependencia hace que la gestión manual de FDS sea especialmente compleja cuando una empresa dispone de numerosas formulaciones.

La FDS debe proporcionar información útil para responder ante una exposición accidental.

La Sección 4 debe permitir identificar las medidas de primeros auxilios apropiadas según la vía de exposición y las características del producto.

La información puede incluir medidas relacionadas con:

  • inhalación
  • contacto con la piel
  • contacto con los ojos
  • ingestión
  • síntomas y efectos más importantes
  • atención médica inmediata cuando resulte necesaria

La información debe ser coherente con las propiedades toxicológicas del producto y no limitarse a recomendaciones genéricas.

La Sección 5 proporciona información necesaria para actuar ante un incendio en el que esté implicado el producto.

Debe permitir identificar, cuando corresponda:

  • medios de extinción adecuados
  • medios de extinción que no deben utilizarse
  • peligros específicos derivados del producto
  • productos de combustión peligrosos
  • recomendaciones para los equipos de intervención

Esta información es especialmente relevante para empresas industriales que almacenan grandes cantidades de productos químicos o utilizan sustancias inflamables, oxidantes o reactivas.

La FDS debe proporcionar información sobre las actuaciones que deben adoptarse cuando se produce una liberación accidental.

La información debe permitir establecer medidas relacionadas con:

  • precauciones personales
  • equipos de protección
  • procedimientos de emergencia
  • contención
  • métodos de limpieza
  • prevención de impactos ambientales

En una empresa industrial, esta sección debería estar coordinada con los procedimientos internos de respuesta ante emergencias.

La Sección 7 establece recomendaciones para manipular y almacenar el producto de forma segura.

Estas recomendaciones pueden incluir:

  • condiciones de almacenamiento
  • incompatibilidades
  • requisitos de ventilación
  • medidas para evitar incendios o explosiones
  • precauciones durante la manipulación
  • condiciones que deben evitarse

La información debe ser coherente con las propiedades físicas y químicas del producto y con los peligros identificados durante su clasificación.

La Sección 8 proporciona información destinada a controlar la exposición de los trabajadores.

Dependiendo del producto, puede incluir:

  • valores límite de exposición profesional
  • controles de ingeniería
  • medidas de protección respiratoria
  • protección de las manos
  • protección ocular y facial
  • protección de la piel
  • otras medidas de higiene industrial

Esta información debe utilizarse como parte de la evaluación de riesgos laborales y no como sustituto de ella.

La FDS debe proporcionar información sobre las propiedades físicas y químicas relevantes del producto.

Dependiendo de la naturaleza de la sustancia o mezcla, pueden incluirse datos como:

  • estado físico
  • color
  • olor
  • punto de fusión
  • punto de ebullición
  • inflamabilidad
  • límites de explosividad
  • punto de inflamación
  • pH
  • solubilidad
  • densidad
  • presión de vapor
  • características de partículas, cuando corresponda

La información debe basarse en datos confiables y ser coherente con las características reales del producto.

La Sección 10 debe describir las condiciones en las que el producto es estable y aquellas que pueden provocar reacciones peligrosas.

Entre otros aspectos, puede incluir información sobre:

  • reactividad
  • estabilidad química
  • posibilidad de reacciones peligrosas
  • condiciones que deben evitarse
  • materiales incompatibles
  • productos de descomposición peligrosos

Esta información es especialmente importante para productos que pueden reaccionar con otras sustancias, generar calor o producir gases peligrosos.

La información toxicológica permite comprender los efectos que puede producir la exposición al producto.

Debe estar relacionada con los datos disponibles sobre:

  • toxicidad aguda
  • corrosión o irritación cutánea
  • lesiones oculares
  • sensibilización
  • mutagenicidad
  • carcinogenicidad
  • toxicidad para la reproducción
  • toxicidad específica en determinados órganos
  • peligro por aspiración

La información debe mantenerse alineada con la clasificación del producto y con los datos científicos disponibles.

La Sección 12 proporciona información sobre los posibles efectos del producto sobre el medio ambiente.

Puede incluir información relativa a:

  • toxicidad acuática
  • persistencia y degradabilidad
  • potencial de bioacumulación
  • movilidad en el suelo
  • otros efectos adversos

Aunque el foco de la implementación argentina del SGA está especialmente relacionado con la comunicación de peligros en el ámbito laboral, esta información forma parte de la estructura de la FDS y puede resultar relevante para la gestión ambiental de los productos químicos.

La Sección 13 debe proporcionar recomendaciones sobre la eliminación segura del producto y de los materiales contaminados.

La gestión de residuos debe realizarse conforme a la legislación aplicable y teniendo en cuenta las características peligrosas del producto.

Las empresas no deberían interpretar esta sección como una autorización automática de un método concreto de eliminación. La FDS proporciona información sobre el producto, mientras que la gestión efectiva del residuo debe coordinarse con los procedimientos internos y la legislación aplicable.

La Sección 14 contiene información relevante para el transporte del producto cuando corresponda.

Puede incluir datos como:

  • número ONU
  • designación oficial de transporte
  • clase de peligro
  • grupo de embalaje
  • peligros para el medio ambiente
  • precauciones especiales

Esta información debe ser coherente con la clasificación aplicable al transporte y con las características del producto.

La Sección 15 permite identificar la información reglamentaria relevante para el producto.

En una FDS destinada al mercado argentino, esta sección debe revisarse para asegurar que las referencias normativas sean apropiadas y estén actualizadas.

No debería utilizarse una FDS de otro país manteniendo automáticamente sus referencias regulatorias originales.

Por ejemplo, una FDS elaborada originalmente para Brasil puede contener referencias a normativa brasileña que no sean pertinentes para una empresa que utiliza el producto en Argentina.

La Sección 16 permite incorporar información adicional necesaria para interpretar correctamente la FDS.

Puede incluir:

  • fecha de elaboración
  • fecha de revisión
  • modificaciones respecto a versiones anteriores
  • referencias bibliográficas
  • explicación de abreviaturas
  • información adicional relevante para la interpretación del documento

La gestión de versiones es especialmente importante cuando una empresa mantiene múltiples FDS para distintos productos y mercados.

Las 16 secciones siguen la estructura del SGA, pero en Argentina varias de ellas dependen de normas, listas y criterios nacionales que cambian con el tiempo. Un cambio en una materia prima o en una norma puede afectar a varias secciones de muchas FDS a la vez.

SecciónQué la vuelve compleja
TodasLas normas IRAM agregan requisitos formales de presentación que alcanzan a todo el documento.
1. Identificación del productoLos datos de contacto para emergencias tienen que ser útiles en Argentina, no solo los del proveedor de origen.
2. Identificación del peligro o peligrosLa edición del SGA depende del tipo de producto: no es la misma en un desengrasante industrial que en un herbicida. Además, los textos oficiales de las frases de peligro y de prudencia no coinciden con los europeos.
3. Composición/información sobre los componentesProteger una fórmula confidencial sin omitir información obligatoria exige seguir reglas formales específicas.
8. Controles de exposición/protección personalHay que usar límites de exposición nacionales, que muchas veces no coinciden con los que traen las FDS del proveedor.
13. Información relativa a la eliminación de los productosLos residuos peligrosos se clasifican según la ley nacional, con categorías propias.
14. Información relativa al transporteEl marco del transporte terrestre cambió en 2025 y muchas FDS siguen citando normas derogadas.
15. Información sobre la reglamentaciónHay varias listas nacionales de sustancias controladas, de distintos organismos, que se actualizan.
16. Otras informacionesLa FDS debe revisarse cada vez que cambia una norma que cita, y cada versión tiene que quedar documentada.

El uso del SGA como base para la comunicación de peligros facilita la comparación entre las FDS argentinas y las utilizadas en otros mercados.

Sin embargo, la adopción del SGA no significa que una FDS pueda trasladarse automáticamente de un país a otro.

Cada jurisdicción puede establecer requisitos específicos sobre su ámbito de aplicación, idioma, autoridades competentes, referencias normativas, información nacional y condiciones de suministro.

Por este motivo, las empresas internacionales deben distinguir entre la estructura armonizada del SGA y los requisitos nacionales que determinan cómo debe aplicarse el sistema en cada mercado.

AspectoArgentinaOtras jurisdicciones
Sistema de clasificaciónSGA/GHS implementado en el ámbito laboral (5.ª edición revisada); Revisión 9 en fitosanitariosGHS adaptado a la legislación nacional
Marco principalResolución SRT 801/2015 y normativa relacionadaLegislación nacional específica
AutoridadSuperintendencia de Riesgos del TrabajoAutoridad competente de cada país
Formato16 secciones basadas en el SGAGeneralmente 16 secciones, con posibles diferencias nacionales
IdiomaCastellanoDepende de la jurisdicción
ClasificaciónCriterios del SGA aplicables en ArgentinaGHS o sistema nacional equivalente
Información reglamentariaRequisitos aplicables en ArgentinaLegislación nacional correspondiente
Gestión de versionesNecesaria cuando existen diferentes mercados o requisitosDepende de cada jurisdicción

Una FDS elaborada para Argentina puede constituir un punto de partida para preparar documentación destinada a otros mercados, especialmente cuando estos también utilizan el SGA como base.

Sin embargo, no debería asumirse que una FDS argentina es automáticamente conforme en otro país.

Antes de utilizarla en otro mercado es necesario comprobar, entre otros aspectos:

  • idioma
  • legislación nacional aplicable
  • clasificación
  • elementos de etiquetado
  • información del proveedor
  • teléfonos y procedimientos de emergencia
  • información reglamentaria
  • requisitos específicos de las autoridades nacionales

Por ejemplo, una empresa que comercializa un mismo producto en Argentina, Brasil y México puede necesitar gestionar diferentes versiones de la FDS aunque los tres mercados utilicen el SGA como base.

En este contexto, la gestión de FDS debe contemplar la jurisdicción de destino como una característica del producto y no simplemente como una traducción del documento original.

Las empresas que operan en varios países latinoamericanos deben prestar especial atención a estas diferencias.

Aunque existe una tendencia hacia la adopción del SGA en la región, cada país puede establecer su propio marco de implementación y sus requisitos nacionales.

Por ello, además de los requisitos específicos de Argentina, resulta útil revisar las obligaciones aplicables en otros mercados, como las recogidas en nuestras guías sobre Fichas de Datos de Seguridad en México, Fichas de Datos de Seguridad en Brasil, Fichas de Datos de Seguridad en Chile y Fichas de Datos de Seguridad en Colombia.

Para fabricantes, importadores y distribuidores que comercializan los mismos productos en varios países, esta diferenciación resulta esencial para evitar utilizar una única FDS para mercados que tienen requisitos regulatorios diferentes.

El marco argentino de comunicación de peligros químicos ha evolucionado desde la incorporación del Sistema Globalmente Armonizado (SGA/GHS) al ámbito laboral. Para las empresas que gestionan Fichas de Datos de Seguridad, es importante distinguir entre los cambios que determinaron la implementación inicial del sistema y las modificaciones posteriores que afectan al marco regulatorio vigente.

La Resolución SRT 801/2015 estableció la implementación del SGA en el ámbito laboral argentino. Posteriormente, distintas disposiciones modificaron aspectos relacionados con su aplicación y cronograma.

Por este motivo, las empresas no deberían basarse únicamente en versiones antiguas de las normas o en documentación elaborada durante las primeras fases de implementación del SGA.

La incorporación del SGA al ámbito laboral argentino se produjo mediante la Resolución SRT 801/2015.

La norma estableció la aplicación del sistema para la clasificación, el etiquetado y la comunicación de los peligros de los productos químicos utilizados en el ámbito laboral.

Posteriormente, la Resolución SRT 3359/2015 (sin vigencia desde el 12 de mayo de 2016) y la Resolución SRT 155/2016 modificaron el cronograma de implementación inicialmente previsto.

La Resolución SRT 155/2016 estableció fechas diferenciadas para la aplicación del SGA a sustancias y mezclas en cuatro plazos: 15 de abril de 2016 para las sustancias listadas en las Resoluciones SRT 310/2003, 497/2003 y 743/2003; 1 de enero de 2017 para las mezclas listadas y para las sustancias no listadas; y 1 de junio de 2017 para las mezclas no listadas.

Estas fechas son relevantes desde el punto de vista histórico, pero no deben interpretarse como plazos de aplicación actuales. El SGA forma actualmente parte del marco obligatorio de comunicación de peligros en el ámbito laboral argentino.

La aplicación del SGA debe entenderse dentro del sistema más amplio de prevención de riesgos laborales existente en Argentina.

La información contenida en las Fichas de Datos de Seguridad se utiliza junto con otros elementos de prevención para que las empresas puedan identificar los peligros químicos, evaluar los riesgos y establecer medidas de protección.

Por ello, una actualización normativa puede tener consecuencias que vayan más allá de la propia FDS.

Por ejemplo, una modificación de los criterios de clasificación de una sustancia puede obligar a revisar:

  • la clasificación del producto
  • la etiqueta
  • la Ficha de Datos de Seguridad
  • los procedimientos de manipulación
  • las medidas de protección
  • los programas de capacitación
  • la información proporcionada a los trabajadores

Este enfoque es especialmente importante para las empresas que gestionan un gran número de productos químicos.

Uno de los cambios regulatorios más recientes que debe tenerse en cuenta es la Resolución SRT 35/2026 publicada en el Boletín Oficial el 28 de julio de 2026 y vigente desde el 29 de julio.

Esta resolución, que forma parte del proceso de revisión normativa de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, depuró 122 normas: declaró la pérdida de vigencia de 29 por derogación tácita y derogó expresamente otras 93.

Para el SGA, su efecto es acotado: formalizó que la Resolución SRT 3359/2015 no rige desde el 12 de mayo de 2016, porque la reemplazó la Resolución SRT 155/2016. Las Resoluciones SRT 801/2015 y 155/2016 siguen vigentes.

Para las empresas que gestionan documentación regulatoria, este tipo de actualización es relevante porque demuestra que el cumplimiento no consiste únicamente en conocer las normas que introdujeron originalmente una obligación.

También es necesario comprobar periódicamente si esas disposiciones continúan vigentes, han sido modificadas o han quedado sustituidas por normativa posterior.

Por este motivo, las empresas deberían evitar mantener referencias regulatorias estáticas en sus Fichas de Datos de Seguridad durante largos periodos sin verificar su vigencia.

Los cambios normativos pueden afectar a las FDS de diferentes maneras.

Una actualización legislativa puede requerir revisar:

  • referencias normativas de la Sección 15
  • clasificación del producto
  • información de peligros
  • elementos de etiquetado
  • medidas de prevención
  • información sobre exposición
  • información de emergencia
  • fecha y número de versión de la FDS

Sin embargo, no todos los cambios regulatorios obligan automáticamente a modificar todas las FDS.

La empresa debe determinar primero si la modificación afecta a alguno de los productos que comercializa o utiliza y, a partir de ahí, evaluar qué documentos deben revisarse.

Estos ejemplos recientes muestran por qué el mantenimiento de las FDS es un proceso continuo y no una tarea que se hace una sola vez:

  • Transporte: desde el 12 de febrero de 2025 rige en Argentina el Acuerdo MERCOSUR de transporte de mercancías peligrosas. Toda FDS que citaba en la Sección 14 las normas anteriores, que quedaron sin efecto, se desactualizó de un día para otro.
  • Precursores químicos: desde marzo de 2026, el acetato de butilo, un solvente de uso muy extendido, integra la Lista III del RENPRE. Para mantener al día la Sección 15, cada formulador necesitó identificar todas sus fórmulas con ese solvente.
  • Lo que viene: los nuevos reglamentos MERCOSUR de productos domisanitarios y de limpieza ya fueron incorporados por la ANMAT, pero todavía no rigen. Cuando entren en vigor, prohibirán o limitarán algunas sustancias y obligarán a reformular productos y, con ellos, sus FDS.

¿Cuántas de sus FDS se vieron afectadas por alguno de estos cambios? Un software de FDS permite identificar los documentos afectados por un cambio y actualizarlos desde una fuente de datos común.

La clasificación de un producto puede cambiar cuando aparece nueva información científica o cuando evolucionan los criterios regulatorios aplicables.

Por ejemplo, una nueva información sobre la toxicidad de una sustancia puede modificar su clasificación. Si esa sustancia forma parte de una mezcla, el cambio puede tener consecuencias sobre la clasificación de la mezcla y sobre el contenido de su FDS.

Por este motivo, las empresas deberían disponer de mecanismos para identificar rápidamente qué productos contienen una sustancia afectada por un cambio regulatorio.

Este proceso resulta difícil de gestionar manualmente cuando una empresa dispone de cientos o miles de formulaciones.

La evolución del marco regulatorio hace recomendable establecer procedimientos internos para revisar periódicamente las Fichas de Datos de Seguridad.

Una revisión eficaz debería comprobar, como mínimo:

  • que la clasificación sigue siendo correcta;
  • que los elementos de etiquetado son coherentes;
  • que la composición continúa actualizada;
  • que las medidas de gestión del riesgo siguen siendo adecuadas;
  • que las referencias regulatorias son correctas;
  • que la versión y fecha de revisión están actualizadas.

El objetivo no es simplemente disponer de una FDS reciente, sino garantizar que la información contenida en ella sigue siendo técnicamente válida y regulatoriamente adecuada.

Las empresas pueden cometer errores tanto durante la elaboración inicial de una FDS como durante su mantenimiento.

Muchos de estos problemas aparecen cuando las FDS se gestionan como documentos independientes en lugar de formar parte de un sistema integrado de información regulatoria.

Uno de los errores más habituales consiste en utilizar directamente una FDS elaborada para otro país.

Aunque Brasil, México, Argentina y otros países latinoamericanos utilicen el SGA como base, esto no significa que una FDS pueda trasladarse automáticamente de una jurisdicción a otra.

La empresa debe comprobar el idioma, la legislación aplicable, las referencias nacionales, los datos del proveedor y los demás requisitos específicos.

Una FDS destinada a la comunicación de peligros en el ámbito laboral argentino debe estar disponible en castellano.

Utilizar únicamente una versión en inglés puede dificultar la comunicación efectiva de los peligros a los trabajadores y no responde al objetivo de disponer de información comprensible para los destinatarios.

Una modificación de la formulación puede afectar a la clasificación del producto y a numerosas secciones de la FDS.

Por ejemplo, sustituir una materia prima por otra o modificar la concentración de un componente peligroso puede cambiar:

  • la clasificación
  • el etiquetado
  • la composición comunicada
  • las medidas de protección
  • la información toxicológica

Por ello, las modificaciones de formulación deberían activar una revisión regulatoria del producto.

Otro error frecuente consiste en mantener una clasificación que ya no refleja la información científica o regulatoria disponible.

La clasificación constituye la base de buena parte de la información de la FDS. Si está desactualizada, pueden quedar afectados tanto el documento como la etiqueta.

La información de la etiqueta y la FDS debe ser coherente.

No debería ocurrir que la FDS indique una determinada clasificación mientras que la etiqueta del mismo producto utilice elementos de comunicación de peligros diferentes.

Esta coherencia es especialmente importante para los pictogramas, las palabras de advertencia, las indicaciones de peligro y los consejos de prudencia.

Las referencias legales de la FDS deben revisarse periódicamente.

Una FDS puede continuar describiendo correctamente los peligros de un producto y, sin embargo, contener referencias regulatorias que ya no reflejan el marco vigente.

La revisión de la Sección 15 debería formar parte del proceso de mantenimiento de las FDS.

Las empresas que comercializan productos en diferentes países pueden acabar gestionando numerosas versiones de una misma FDS.

Por ejemplo, un fabricante que vende una misma formulación en Argentina, Brasil, México y Europa puede necesitar diferentes versiones debido a:

  • idioma
  • legislación
  • clasificación
  • información nacional
  • requisitos de emergencia
  • referencias regulatorias

Gestionar estas versiones mediante archivos independientes aumenta el riesgo de utilizar una versión incorrecta o de no actualizar todos los documentos afectados.

Las normas IRAM fijan reglas formales sobre cómo completar cada sección. Una FDS con campos vacíos puede ser observada por el cliente, la ART o la autoridad.

Responda estas preguntas sobre su gestión actual de FDS:

  • ¿Sabe qué edición del SGA corresponde a cada uno de sus productos?
  • Si mañana se agrega una sustancia a una lista de control, ¿en cuánto tiempo identificaría todas las FDS afectadas?
  • ¿Sus FDS importadas usan los límites de exposición argentinos?
  • ¿Cuántas de sus FDS citan todavía normas de transporte derogadas?
  • ¿Puede demostrar qué versión de cada FDS recibió cada cliente y cuándo?
  • Si cambia una norma que citan sus FDS, ¿cuánto le llevaría revisar todo su catálogo?

Si alguna no tiene una respuesta inmediata, su gestión de FDS probablemente depende de demasiado trabajo manual. Un software como ExESS permite identificar los documentos afectados por cada cambio y actualizarlos desde una fuente de información común.

Para muchas empresas químicas, elaborar una Ficha de Datos de Seguridad no es el principal desafío. La dificultad aparece cuando deben mantener actualizadas numerosas FDS y diferentes versiones del mismo producto.

Una modificación en una materia prima puede afectar a la clasificación de una mezcla. Un cambio regulatorio puede obligar a revisar determinados productos. Una nueva información toxicológica puede afectar a varias formulaciones.

Además, las empresas que operan internacionalmente deben gestionar simultáneamente los requisitos de Argentina y los de otros mercados.

Por ejemplo, una empresa puede necesitar mantener versiones diferentes de una misma FDS para:

Un ejemplo ilustrativo: una empresa con 200 fórmulas que vende en cuatro países mantiene 800 FDS. Las normas técnicas argentinas sugieren revisarlas cada dos años y, además, cada vez que cambia una norma citada en ellas. Un solo cambio en una lista de sustancias controladas puede obligar a revisar decenas de esas fichas.

En estos casos, mantener los documentos de forma independiente dificulta comprobar qué versión está vigente y qué productos están afectados por un cambio. Cuando una empresa gestiona cientos de productos y diferentes versiones nacionales, un software de Fichas de Datos de Seguridad puede ayudar a centralizar la información y reducir el trabajo manual.

Una estrategia más eficiente consiste en centralizar los datos regulatorios y de composición de los productos en una única fuente de información.

De esta forma, los cambios realizados en los datos maestros del producto pueden utilizarse para identificar qué Fichas de Datos de Seguridad necesitan ser revisadas o regeneradas.

Soluciones especializadas como ExESS permiten gestionar la información necesaria para generar y mantener Fichas de Datos de Seguridad para diferentes mercados y requisitos regulatorios.

Para empresas que operan en Argentina y otros países, este enfoque puede ayudar a:

  • centralizar la información de productos
  • gestionar diferentes jurisdicciones
  • mantener múltiples idiomas y versiones
  • reducir la duplicación de datos
  • mejorar la trazabilidad de los cambios
  • identificar documentos afectados por modificaciones
  • generar FDS a partir de una fuente de información común

El objetivo no es simplemente automatizar la generación de un documento, sino facilitar la gestión de la información regulatoria durante todo el ciclo de vida del producto.

El marco argentino de comunicación de peligros en el ámbito laboral se basa principalmente en la implementación del Sistema Globalmente Armonizado (SGA/GHS) mediante la Resolución SRT 801/2015 y sus modificaciones y normativa relacionada.

Sí. La Superintendencia de Riesgos del Trabajo establece la utilización obligatoria del SGA en el ámbito laboral argentino para la comunicación de los peligros de los productos químicos.

Las Fichas de Datos de Seguridad utilizadas para comunicar los peligros de los productos químicos en el ámbito laboral argentino deben estar disponibles en castellano.

La FDS sigue una estructura de 16 secciones, basada en el modelo establecido por el Sistema Globalmente Armonizado.

No necesariamente. Aunque ambos países utilizan el SGA como base, las empresas deben comprobar los requisitos específicos de cada jurisdicción, incluyendo idioma, información regulatoria y demás requisitos nacionales.

Puede servir como punto de partida, pero debe revisarse antes de utilizarla en otro mercado. Los requisitos nacionales pueden diferir aunque el país de destino también utilice el SGA.

La información debe estar disponible para las personas que necesitan conocer los peligros de los productos químicos para desarrollar su actividad de forma segura. Esto puede incluir trabajadores y áreas como Higiene y Seguridad, Medicina Laboral, Medio Ambiente y Compras.

Debe revisarse cuando se produzcan cambios que puedan afectar a la información de seguridad del producto, como modificaciones de composición, nueva información sobre peligros, cambios de clasificación o modificaciones regulatorias aplicables.

La FDS proporciona información mucho más detallada que la etiqueta, pero ambas forman parte del mismo sistema de comunicación de peligros y deben ser coherentes entre sí.

En el ámbito laboral, la 5.ª edición revisada (2013), a la que remiten la Resolución SRT 801/2015 y la nota técnica de la SRT sobre FDS. En los productos fitosanitarios, la Revisión 9 (Resolución SENASA 458/2025).

La Resolución SRT 801/2015 obliga a los empleadores y a las ART. La SRT indica que las FDS deben prepararlas los fabricantes o proveedores, y el material de capacitación califica su entrega al comprador como muy conveniente, aunque todavía no obligatoria. En la práctica, la exigen el cliente y su ART.

No sin adaptarla. Debe reclasificarse según la 5.ª edición revisada del SGA, usar los textos oficiales de las frases H y P en castellano e incorporar la información argentina: teléfonos de emergencia, límites de exposición nacionales (CMP), transporte y reglamentación. Una FDS clasificada solo según el CLP queda expuesta a observaciones de la SRT, la ART o el cliente.

Las Fichas de Datos de Seguridad son un elemento fundamental para comunicar los peligros de los productos químicos y establecer medidas de prevención adecuadas en el ámbito laboral argentino.

La implementación del Sistema Globalmente Armonizado (SGA/GHS) mediante la Resolución SRT 801/2015 estableció un marco común para la clasificación, el etiquetado y la comunicación de los peligros químicos.

Para las empresas, el cumplimiento no consiste únicamente en disponer de una FDS. También es necesario mantener actualizada la clasificación del producto, garantizar la coherencia entre la FDS y el etiquetado, utilizar la documentación adecuada para Argentina y revisar los cambios regulatorios que puedan afectar a los productos comercializados o utilizados.

El reto aumenta para las organizaciones que gestionan numerosos productos o comercializan sus formulaciones en diferentes países. En estos casos, una misma composición puede requerir diferentes versiones de la FDS para responder a los requisitos de cada jurisdicción.

Por eso, en Argentina la FDS no es un documento que se elabora una vez, sino un proceso continuo que necesita herramientas para sostenerse en el tiempo.

Gestionar Fichas de Datos de Seguridad para Argentina y otros mercados supone mantener actualizados numerosos datos de producto, clasificaciones, composiciones, requisitos regulatorios, idiomas y versiones documentales.

ExESS permite centralizar la información regulatoria de los productos y utilizar una fuente de datos común para generar y gestionar Fichas de Datos de Seguridad adaptadas a diferentes mercados.

Para las empresas que comercializan productos químicos en Argentina y otros países de América Latina, este enfoque facilita la gestión de diferentes jurisdicciones y reduce la dependencia de procesos manuales.

Entre otras capacidades, ExESS puede ayudar a:

  • gestionar la información regulatoria de los productos desde una fuente centralizada
  • generar Fichas de Datos de Seguridad para diferentes mercados
  • gestionar diferentes idiomas y versiones
  • mantener la trazabilidad de las modificaciones
  • reducir inconsistencias entre versiones
  • facilitar la actualización de la documentación cuando cambian los datos del producto

Para fabricantes, importadores y distribuidores que gestionan un catálogo amplio de productos químicos, disponer de un sistema centralizado permite abordar la gestión de las FDS como un proceso regulatorio continuo y no como una tarea documental aislada.

Autor

Lisam Iberia